La importancia de aprender a decir “NO”
- psicovivianbetancu1
- 1 sept 2025
- 2 Min. de lectura

Muchas personas sienten que decir “NO” es sinónimo de rechazo, egoísmo o de generar conflicto. Este temor no surge de la nada: se alimenta de creencias profundas y de miedos a las posibles consecuencias de poner un límite.
Los temores más comunes al decir “NO”
Miedo a ser rechazado o perder afecto: La idea de que si no complazco a los demás, me dejarán de querer o me verán como “mala persona”.
Miedo al conflicto: Pensar que al negarse a algo, la otra persona se enojará o habrá una discusión difícil de manejar.
Miedo a la culpa: Creencia de que al priorizarse a sí mismo se está dañando al otro, lo cual genera incomodidad emocional.
Miedo a perder oportunidades: Pensar que un “NO” es cerrar puertas para siempre.
Las creencias detrás de estos miedos
“Si no ayudo, no valgo.”
“Debo complacer para ser querido.”
“Es mi obligación decir siempre que sí.”
“Si pongo un límite, soy egoísta.”
Estas creencias se aprenden en la infancia, en contextos donde se premia la complacencia o se castiga la autonomía. Pero con el tiempo se convierten en cadenas que impiden vivir con autenticidad.
¿Por qué es importante aprender a decir “NO”?
Porque un “SÍ” constante sin convicción lleva al agotamiento, resentimiento y pérdida de identidad.
Porque decir “NO” es un acto de autocuidado y una forma de enseñarle al otro cómo queremos ser tratados.
Porque sin límites, las relaciones pierden equilibrio y se convierten en cargas en lugar de vínculos nutritivos.
Tips para empezar a decir “NO”
Revisa tus creencias: pregúntate “¿De dónde aprendí que decir ‘NO’ es malo?”
Tolera la incomodidad inicial: al principio puede doler, pero esa incomodidad es señal de crecimiento.
Empieza por pequeños límites: prueba en situaciones cotidianas, como rechazar un favor que no puedes cumplir.
Usa frases firmes pero amables: “Te agradezco que lo pienses, pero en este momento no puedo.”
Recuerda tu derecho a elegir: decir “NO” no es rechazar a la persona, es cuidar tu bienestar.
Reflexión final
Aprender a decir “NO” no es un acto de egoísmo, es un acto de amor propio. Cada límite que estableces es una manera de cuidarte y de enseñar a los demás cómo deseas que te traten. En la medida en que practiques, descubrirás que lejos de perder relaciones, ganarás vínculos más sanos y auténticos.
Con Amor Vivian.
Mg. Psicología Clínica.
@PsicoVivianBetancur
+57 312 799 9943









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