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La importancia de aprender a decir “NO”

  • psicovivianbetancu1
  • 1 sept 2025
  • 2 Min. de lectura

Muchas personas sienten que decir “NO” es sinónimo de rechazo, egoísmo o de generar conflicto. Este temor no surge de la nada: se alimenta de creencias profundas y de miedos a las posibles consecuencias de poner un límite.


Los temores más comunes al decir “NO”

  1. Miedo a ser rechazado o perder afecto: La idea de que si no complazco a los demás, me dejarán de querer o me verán como “mala persona”.

  2. Miedo al conflicto: Pensar que al negarse a algo, la otra persona se enojará o habrá una discusión difícil de manejar.

  3. Miedo a la culpa: Creencia de que al priorizarse a sí mismo se está dañando al otro, lo cual genera incomodidad emocional.

  4. Miedo a perder oportunidades: Pensar que un “NO” es cerrar puertas para siempre.

Las creencias detrás de estos miedos

  • “Si no ayudo, no valgo.”

  • “Debo complacer para ser querido.”

  • “Es mi obligación decir siempre que sí.”

  • “Si pongo un límite, soy egoísta.”

Estas creencias se aprenden en la infancia, en contextos donde se premia la complacencia o se castiga la autonomía. Pero con el tiempo se convierten en cadenas que impiden vivir con autenticidad.

¿Por qué es importante aprender a decir “NO”?

  • Porque un “SÍ” constante sin convicción lleva al agotamiento, resentimiento y pérdida de identidad.

  • Porque decir “NO” es un acto de autocuidado y una forma de enseñarle al otro cómo queremos ser tratados.

  • Porque sin límites, las relaciones pierden equilibrio y se convierten en cargas en lugar de vínculos nutritivos.

Tips para empezar a decir “NO”

  1. Revisa tus creencias: pregúntate “¿De dónde aprendí que decir ‘NO’ es malo?”

  2. Tolera la incomodidad inicial: al principio puede doler, pero esa incomodidad es señal de crecimiento.

  3. Empieza por pequeños límites: prueba en situaciones cotidianas, como rechazar un favor que no puedes cumplir.

  4. Usa frases firmes pero amables: “Te agradezco que lo pienses, pero en este momento no puedo.”

  5. Recuerda tu derecho a elegir: decir “NO” no es rechazar a la persona, es cuidar tu bienestar.


Reflexión final

Aprender a decir “NO” no es un acto de egoísmo, es un acto de amor propio. Cada límite que estableces es una manera de cuidarte y de enseñar a los demás cómo deseas que te traten. En la medida en que practiques, descubrirás que lejos de perder relaciones, ganarás vínculos más sanos y auténticos.


Con Amor Vivian.

Mg. Psicología Clínica.

@PsicoVivianBetancur

+57 312 799 9943

 
 
 

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